LOS BANDIDOS DEL NORTE
Los hombres de Vashkarím, y su función real es ser **carnada**. Él los mantiene activos para actividades rutinarias y de poca monta, y no se une a ellos en la cueva.
Descripción
Los hombres de Vashkarím, y su función real es ser **carnada**. Él los mantiene activos para actividades rutinarias y de poca monta, y no se une a ellos en la cueva.
Operan bien para lo que son. Sus ropas los camuflan, así que su sigilo es superior; patrullan en parejas; y alrededor de su cueva hay trampas y llamadores, de modo que cualquier caminante desprevenido se delata rápido. Van armados con espadas cortas y arcos cortos, y en la cueva hay al menos ocho, con doce camas rudimentarias, un cofre con menos de diez piezas de oro, provisiones para dos días más y elementos de cacería, desuello y cocina: llevan al menos dos semanas ahí.
Su encargo lo dicen sin vueltas si se los interroga: fueron contratados para detener o asesinar a un grupo que venía con los exploradores pero no era parte de ellos. **No tienen idea de quiénes son y tenían que descubrirlos** — están cazando a las Escuadras Reales a ciegas.
Entre sus papeles hay mapas de la zona y hojas con fechas y horas, que son los horarios de las patrullas y las visitas de los novatos. Y una carta: «5 de ellos viajarán hacia el asentamiento. Procuren que no vuelvan». Al pie, un sello en cera verde con lo que parece un **estandarte roto**.
Dos de ellos son buenos escapistas y hay posibilidades de que se fuguen de las celdas del Fortín. Tienen además **dos infiltrados entre los exploradores**, y si los cuatro que faltan quedan libres atacarán esa misma noche liberándolos: como no saben quiénes son los Escuadras, su plan es quemar todo — barracas, sala común y la gran puerta, para que nadie escape.