
Aldea Carson
Aldea de la isla de Puerto Páramo, la más cercana al Asentamiento Resonante, cuya sede ocupa el centro del caserío. Un cruce de caminos en forma de T con no más de diez casas alrededor, rodeado por un bosque florido.
Descripción
Aldea Carson es una comunidad rural pequeña que vive en contacto permanente con el Asentamiento Resonante: el edificio de los monjes está en el corazón mismo del cruce de caminos, y los monjes forman parte del tejido cotidiano del pueblo.
Es también el escenario del primer golpe real de la campaña: el ataque del culto de la serpiente, que quemó la torre de la aldea y dejó la comunidad partida por dentro.
Geografía
Está en la isla de Puerto Páramo, hacia el este de la ciudad, a tres horas a pie o menos en montura. Se llega por un camino de tierra con vegetación creciente hacia los lados: la ladera del monte de la isla empieza a surgir en esa dirección.
La aldea es un cruce de caminos en forma de T. Alrededor del cruce hay no más de diez casas, un bosque florido que rodea todo el asentamiento y mucha vegetación típica de la isla. Corre por ella un pequeño río del que los aldeanos sacan agua.
Al centro está el edificio del Asentamiento Resonante, una construcción circular de unos ocho a diez metros de diámetro con una escotilla en el suelo que baja a la biblioteca subterránea. Junto a él está la torre de la aldea, un edificio circular de madera de dos pisos. En el bosque que la rodea hay un cobertizo de cuatro metros de profundidad por dos de ancho, cerrado con candado.
La isla tiene al menos tres aldeas, con salidas desde la ciudad hacia el norte, el este y el sur. La más alejada, del otro lado del monte, está a seis horas a pie o tres en cabalgata; Carson es la más cercana.
Economía
Comunidad rural pequeña, con carretas y estructuras de trabajo típicas de ese tipo de asentamiento.
Cultura
La aldea tiene contacto regular con el Asentamiento Resonante y los monjes resonantes son parte del tejido de la comunidad. Sus habitantes conocen la existencia de la magia: no como algo cotidiano, pero tampoco como algo impensable o lejano.
Historia
La infiltración del culto de la serpiente en Carson fue gradual. Algunos aldeanos se vendieron al culto antes del ataque, lo que permitió que delataran a los monjes y a las familias que se negaron a colaborar; esas familias fueron encerradas en el cobertizo del bosque, que los cultistas usaron como prisión.
Al caer la noche del ataque, la torre de madera de la aldea ardió y su parte superior quedó destruida. Los exploradores que bajaron del monte reportaron que varias aldeas de la isla, Carson entre ellas, habían sido atacadas por los cultistas, y que los monjes del Asentamiento habían sido capturados.
Los nuevos acólitos salidos del propio pueblo no llevan la marca facial que identifica a los cultistas de origen, de modo que no hay forma de reconocerlos a simple vista.